Realmente se trata de una enfermedad, la Onicofagía. Esta palabra viene del grigo, onyx(uña) y phagein(comer), y se trata del hábito de "comerse las uñas" o de la manía nerviosa si no puede controlarse. Es una patología de carácter nervioso, pudiendo incluso precisar ayuda especializada.
Efectivamente, el morderme las uñas produce en mí un estado de nervios permanente, ya que si me las muerdo, me afecta al verme los dedos tan feos, y si no me las muerdo, necesito mordermelas de inmediato.
No sé exactamente que me produce este comportamiento, pero no soy una persona muy nerviosa, todo lo contrario, aunque sí insegura de mí misa, y considero que esta inseguridad se muestra y se expresa con este mal hábito.